sábado, 11 de junio de 2011

Verdores

En Dalat hay muchas plantas. Está lleno de invernaderos para producción de flores o de frutos, para consumo humano; pero de todas ellas yo encontré tres que se usan también para curar.

--Té (Oolong y Jazmín) Es té verde, mundialmente conocido por su alto contenido en antioxidantes. Del té verde se ha escrito y estudiado ya mucho, puedo resaltar sus propiedades diuréticas e incluso anticancerígenas. Hay quienes lo recomiendan para disminuir el colesterol y los triglicéridos o para favorecer la circulación. También dicen que es desinflamatorio.

Aquí se producen dos tipos de té: jazmín, que es una mezcla de estas flores con la planta y al que se le atribuyen propiedades calmantes o relajantes. Y oolong, que es una fermentación de la planta del té. Al suceder este fenómeno, el aroma, sabor y color cambian. Por consecuencia también sus efectos.

El té Oolong desintoxica y depura, se sabe bueno para los riñones. Ayuda a digerir grasas animales y protege los dientes por su contenido de flúor. Aporta minerales como el calcio, magnesio, hierro y fósforo.

No les doy alguna información novedosa pero comprarlo en esta región es garantía de frescura y de beneficio directo a los productores locales. Además, las vistas de los campos son para dejar sin aliento a todo el que las descubra a lo lejos si quiera.

-- Alcachofas secas. Las venden por todas partes. No se ven muy apetecibles pero tantas y tantas sólo hacen pensar que algo muy bueno deben provocar. Sirven para aliviar problemas hepáticos. Hay que hacer una infusión con ellas y beber el líquido (amargo, dicen) que suelta.

La tercera no es propiamente un elemento del reino vegetal, pero es curativa y por ello se merece la inclusión en este apartado –además con tan aventurada procedencia al menos yo, no me atrevo a descartarla-

-- Serpientes en alcohol. Ves a la víbora ahí completita metida en un frasco de alcohol (hay modelos que incluyen arañas tipo king size). Es bastante impresionante y hasta asqueroso. No es bonito, pues. Pero si algo saben los chinos es curar, así que esta tradición antigua y actual nos dice que… sí… hay que beber este líquido en muy pequeñas cantidades para curar los dolores de espalda.

¡Uf! Pasos amargos, para sanar. ¡Salud!

No hay comentarios:

Publicar un comentario